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25 sept 2012

De la caza...


Mucho se ha discutido y discute, entre los amantes de la Naturaleza, sobre la caza. Sus defensores y detractores esgrimen buenas razones para ensalzarla o condenarla. Todo tiene su explicación y, por lo tanto, se puede justificar… otra cosa es que sea condenable o no. Esto último, por lo general, depende del contexto.

Hace pocos meses se hablaba de los awás, una tribu amazónica amenazada por la expansión de nuestra civilización. En un noticiario de televisión les dedicaron algunos minutos: los awás, se veían aún gente sana y fuerte, sonrientes, conocedoras de su medio del cuál obtenían todo cuánto necesitaban, utilizaban un gran abanico de plantas, pescaban y cazaban, en concreto se les veía cazando monos. Esto último no les convertía automáticamente en seres insensibles hacia  los monos y sus necesidades… En una imagen estupenda e impactante –cierto que una imagen vale más que mil palabras- se podía ver como una mujer awás amamantaba de su propio pecho a una cría de mono que había dejado huérfana un cazador de la tribu.  En este contexto la caza se entiende y justifica perfectamente y sin problemas, es pura supervivencia,  no hay nada más que decir.

14 mar 2012

Política española en recuperación de la Biodiversidad: Caso del Lobo

Recuadro de la noticia en http://www.abc.es/20120312/natural-biodiversidad/abci-lobo-especie-protegida-duero-201203121127.html

Dos mil lobos

«El modelo de conservación española ha sido de tal éxito, que en este momento nos ha desbordado a todos y tenemos más de 2.000 lobos (en la región de Castilla y León)», ha asegurado Arias Cañete. El ministro ha solicitado al comisario de Medio Ambiente, Janez Potocnik, «mecanismos de flexibilidad para equilibrar la gestión de las poblaciones de lobo al norte y al sur del Duero».

Y digo yo ¡menudo éxito! Unos dos mil lobos al sur del Duero es una cantidad estimada con mucha probabilidad al alza. Siendo optimistas pensemos que unos 3000 en toda España... y más de 40 millones de españoles compitiendo por el mismo territorio y un recurso alimentario: los rebaños de ungulados! Es evidente, por pura cuestión de cantidad, quienes tienen todas las de perder.

 ¡Qué culpa tendrán los lobos que nos hayamos extendido por todo lo que era también su espacio...! ¡qué culpa tendrán los lobos que cada vez haya menos que cazar en los montes...! ¡qué culpa tendrán los lobos que los humanos domesticáramos animales que ahora son una presa fácil!