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20 ago. 2011

El PEZ PAYASO

Este post lo quería haber escrito hace semanas... Pero escribir desde el móvil, a parte de algo incómodo, aún tiene sus pegas. Por ejemplo, no tengo posibilidad de escribir acentos, ni algunos signos ortográficos y letras, ni justificar el texto para que quede equilibrado... En fin, espero que disculpéis estas carencias pero ya no podía más y hoy me he tomado un café a las nueve de la noche...

Antes de seguir con el post he hecho una  pequeña búsqueda y he encontrado esto: Buscando a Nemo y su efecto en el pez payaso‏ http://www.zonareef.com/printthread.php?tid=438
O sea que se me han adelantado en escribir sobre el tema. Pero creo que no han tenido en cuenta algunas cosas que yo considero importantes, y sobre las que me gustaría abrir una reflexión.


Todos conocemos al pez payaso, ese llamativo y curioso animalito que vive en simbiosis con la venenosa anémona. Y muchos, lo conocen, gracias a esa maravillosa película de Pixar "Buscando a Nemo". 
Lo curioso, y no tan conocido, es el efecto nefasto y,  sin duda, no intencionado que esta película y un científico le han causado.




En la película, las escenas y personajes de la pecera emiten el mensaje fundamental de compromiso y respeto por la vida marina. En la pecera los peces se deterioran física y psíquicamente... Se trastornan y obsesionan, hasta el punto que la única dignidad que les queda, su única razón de seguir viviendo, es buscar una salida, escapar de esas cuatro paredes y alcanzar la libertad: el inmenso Mar... su hogar! 
Ningún ser vivo ha evolucionado para sobrevivir aislado de su entorno natural. Los seres vivos evolucionan en función de su entorno, como una unidad se transforman los unos y el otro, se retroalimentan, formando un único sistema (es por esto que nunca podremos vivir en el espacio exterior... pero esto es otro tema, para otro post!). La limitación, la alteración de las condiciones iniciales, la falta de libertad, causa graves frustraciones y comportamientos anómalos en gran numero de animales. 




Pues bien, a pesar de lo perfectamente claro que dejaba esto la pelicula, estimados lectores, la demanda de peces payaso y sus  compañeros de encierro, ¡¡¡para peceras!!!, se disparó y se disparó y disparó... hasta el punto de poner en peligro la supervivencia de la especie.
Un científico asiático preocupado por este hecho encontró una forma de criarlos en cautividad para el comercio a gran escala (vi un documental al respecto, el mes pasado creo, en tv.). De manera que ahora, dado que las poblaciones en libertad quedaron muy esquilmadas y es posible que no se recuperen, a causa de una buena película con espíritu de concienciación y un científico, con buena intención o, han condenado al pez payaso a vivir encerrado y dependiente del ser humano.



Aquí se deja abierta la reflexión sobre la intención y la concienciación.


P.D. Ya he podido acceder desde un ordenador y lavarle un poquito la cara al post!

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